14 mar 2011

Urbanismo: Riesgos y vulnerabilidad

Un pasado marcado por desastres naturales



La Paz es una ciudad vulnerable a seis grandes tipos de desastres: Inundaciones, mazamorras, derrumbes, sifonamientos, hundimientos de tierras y erosión subterránea.

Desde ya, se tienen algunos antecedentes a partir del año 1582, cuando se produjo el hundimiento repentino del pueblo de Janco Janco, ubicado entre los sectores de El Kenko y Llojeta. Siglos más tarde, en 1937 se tiene registrado el desplazamiento de la zona de Santa Bárbara. En 1973 el deslizamiento de una gran parte de la zona de Tembladerani, en 1996 otro capítulo funesto de nuestra historia, pues la zona de Cotahuma se vino abajo llevándose consigo a 18 personas que nunca pudieron ser recuperadas. En 1997 una inundación de magnitud deja incomunicados a los barrios de Irpavi y Achumani. En 1999 un deslizamiento repentino deja la zona de Kupini parcialmente destruida.

Durante esta última década se pudo observar un incremento de desastres naturales que deja desnuda una ciudad poco preparada y resistente. En 2002 una repentina granizada inundó gran parte de la ciudad en cuestión de horas, esta lluvia se convirtió en una riada de grandes proporciones, que anegó el centro y el sur paceño, llevándose consigo vehículos, comercios, personas; El saldo lamentable: 80 víctimas, algunas de las cuales conocía personalmente. Al terminar el fenómeno climático el escenario en el centro paceño era dantesco.

El 21 de enero de 2003 una torrencial lluvia inundó nuevamente el centro y sur de La Paz, afortunadamente no se asemejó aquella ocurrida once meses atrás. Posteriormente el 4 de marzo del mismo año una gran parte del barrio de Alpacoma se vino abajo dejando 97 viviendas inhabitables. Seis años más tarde, el 19 de febrero de 2009 los barrios de Retamani II y III sufren un gran deslizamiento de tierras que destruyen 130 viviendas. El 28 de enero de 2010, aproximadamente 80 viviendas colapsan a causa de un deslizamiento de tierras en la zona de Huanu Huanuni. El 25 de febrero de 2011 nuevamente en la zona de Alpacoma un deslizamiento sucumbe 34 viviendas y finalmente este pasado 27 de febrero un “megadeslizamiento”, nunca antes visto, se lleva enteros siete barrios de la ladera Este de La Paz: Pampahasi Central Bajo, 23 de Marzo, Metropolitana, Cervecería, Valle de las Flores, Callapa, Kupini II, dejando un mínimo de 400 viviendas destruidas y miles de ciudadanos damnificados.

Podemos ver en este resumen cronológico, que la casi totalidad de desastres se produce única y exclusivamente en épocas de lluvias (noviembre-marzo), así mismo en el transcurrir de los últimos años, estos desastres son cada vez más frecuentes, desde 2009 se produce inminentemente algún deslizamiento o inundación en algún sector de la ciudad en época de lluvias. Finalmente vemos que las consecuencias y pérdidas materiales son cada vez más cuantiosas y difícilmente recuperables en el corto plazo, lo cual dificulta la lucha contra la pobreza, agrava las condiciones de vida de los damnificados, aumenta la improvisación en temas de vivienda y hábitat.

En ese sentido: ¿Cómo deberíamos de hacer frente a la expansión urbana, a la falta de un programa de vivienda social serio y digno, a la gestión coherente del territorio, a la prevención, minimización y atención del riesgo? Esta es sin duda una tarea prioritaria para los planificadores y constructores de la ciudad..

8 mar 2011

FUERZA LA PAZ !

La Paz aun necesita de todos nosotros,

Para ser parte de los equipos encargados de brindar ayuda integral, tomar en cuenta el siguiente mensaje:


Centros de acopio y recepcion continua de ayuda / Albergues instalados hasta el pasado 5/03/11


8 feb 2011

Urbanismo: Habitat/Inmobiliaria

“La ciudad se ajusta a las demandas del capital inmobiliario”
- el caso del colapso del Edificio Málaga -


La dinámica de la ciudad de Santa Cruz pone en evidencia el hecho de que la ciudad, sus políticas e infraestructura avanzan ajustándose al ritmo de los capitales inmobiliarios, en lugar de que suceda lo contrario, según el especialista en planificación urbana Fernando Prado.

El derrumbe de la estructura del edificio Málaga en Santa Cruz de la Sierra, el 25 de enero, hizo que nuevamente se volcara la mirada hacia los problemas inherentes a las grandes urbes del país. El hecho es que más de una decena de muertos en este edificio colapsado, entre técnicos y obreros, llaman a la reflexión sobre este tema.



¿Están preparadas las ciudades para crecer en infraestructura y en construcciones habitacionales? Fernando Prado, del CEDURE, opina que la infraestructura de la capital cruceña no está lista para responder a las altas densidades habitacionales de los edificios. En todo caso, no queda opción más que “ir adaptando la ciudad a la demanda del capital inmobiliario, que ha aumentado el volumen de la edificación”. El ritmo lo ponen los capitales inmobiliarios.

Cuando un edificio se levanta en la ciudad, ésta debe comenzar a adaptarse ensanchando sus calles, colocando transformadores, “parchando” algunos problemas inminentes. Es decir que la ciudad se ajusta a los edificios, en lugar de que estas construcciones se adapten a las condiciones de la urbe. “El código de urbanismo, que establecía una cierta restricción a la volumetría de los edificios, no fue nunca aprobado por el Concejo (municipal) por presión de las inmobiliarias. Las inmobiliarias sacaron otra ordenanza en la que se amplía más aún la posibilidad de explotación de un lote (terreno, suelo)”, dice Prado.

Para el investigador, en Santa Cruz sucede igual que en la ciudad de La Paz, aunque en otra dimensión. En la avenida Arce de la sede de gobierno, por ejemplo, los bloques de cemento se han impuesto y han tomado el lugar de las casonas clásicas de principios del siglo XX. En la capital cruceña también se está desplazando la ciudad de la unidad vecinal, la ciudad jardín, con densidades bajas de población y casas de dos pisos como máximo.

Sin embargo los grandes edificios son una realidad sobre la que hay que actuar a diario. Frente a este hecho, Prado advierte que precisamente el caso del derrumbe del edificio Málaga demostró una debilidad institucional y en la gestión urbana, así como una precariedad e informalidad de las propias empresas constructoras a pesar de sus grandes capitales.

La debilidad de las instituciones estatales, en este caso del municipio, quedó al descubierto ante la evidencia de una falta de seguimiento y control de calidad a la construcción, dice Prado.

Fuente: Pieb
Fotografias: Fides, SCZ urbana, Pag. Siete

Urbanismo: Proyecto

Reubicación y proposición de un nuevo emplazamiento para el monumento
Mariscal de Zepita y Calahumana

En el marco del concurso de anteproyectos de la XI Bienal de Arquitectura 2010, así también en aquel a iniciativa del Colegio Departamental de Arquitectos de La Paz y del Gobierno Municipal de La Paz, el proyecto del Arq. Fernando Martínez Montaño sobre el nuevo emplazamiento de los monumentos de la Plaza de los Héroes, resultó ser el laureado.

A continuación el protagonista y ganador de este concurso comparte las características de su proyecto con el blog:

Contexto

El proyecto de revitalización y remodelación de la gran plaza metropolitana que forma parte de los proyectos del Programa de Revitalización Urbana “Revive el Centro”, hacía necesario reubicar el monumento al Mariscal de Zepita y Calahumana ubicado anteriormente en la Plaza de los Héroes, con el propósito de establecer un sitio que permita valorizar adecuadamente esa obra de tan significativa importancia cultural e histórica.

El proyecto paisajístico


El proyecto está ubicado en la zona Amor de Dios (zona sur de la ciudad de La Paz), en un área verde de interface entre el río Choqueyapu y la avenida con dirección a Mallasa.

El contexto natural es fundamental para la intervención del proyecto, es un sitio con un paisaje majestuoso adecuado para la ubicación del monumento.

Un monumento realizado por un escultor reconocido “Ted Carrasco”, que generó la escultura con elementos de piedra, sobrepuestos en un desorden e inconcluso, intencional por el autor; la reubicación del monumento es un sitio o espacio público de actividad pasiva, simplemente un sitio que se va generando con humildad ante este monumento.

Para que el monumento sea el principal elemento en este espacio público, adecuamos la intervención de una manera sencilla sin querer ser más importantes que el monumento, ni más importantes que el paisaje existente en el lugar.





Logramos contextualizar el monumento con piedras rùsticas que se desprenden del mismo monumento, generando diferentes ejes y fundiéndose en el piso, y alejándose también toman una forma más regular, entre los materiales que se pretende utilizar para este proyecto, tenemos los elementos abióticos, abundantes y existentes en el mismo sitio, también se pretende utilizar el hormigón de acabado rùstico, el pre moldeado de hormigón para lograr una contextualización y contraste con los elementos bióticos del sitio.




Ficha técnica:
Proyecto: Arq. Fernando Martínez Montaño
Concurso: Alcaldía de la Ciudad de la Paz y el Colegio de Arquitectos de La Paz
             XI Bienal de Arquitectura, concurso de anteproyectos
Superficie: 2000 m2
Fecha: septiembre 2009-11-23
Ubicación: La Florida – zona amor de Dios – La Paz - Bolivia
Créditos fotograficos: Arq. Fernando Martinez Montaño

24 ene 2011

Urbanismo: Internacional

El Metropolitano: una experiencia útil y previa al LaPaz-Bus

La ciudad de Lima puso en marcha desde hace poco, un nuevo sistema de transporte masivo: el Metropolitano. Este consiste en una red de buses de alta capacidad, que circulan en vías exclusivas, tal como se pretendería implementar en la ciudad de La Paz a corto plazo.

Veamos a continuación estos dos videos (diciembre de 2009) que resumen la experiencia peruana:





23 ene 2011

Urbanismo: Riesgos y vulnerabilidad

¿Existe una solución al problema de zonas de alto riesgo en la ciudad de La Paz?


En una entrevista realizada por el periódico Pagina Siete, el especialista en Gestión de Riesgo y Desastre Marco Antonio Rodríguez, intenta responder a esa interrogante. 


Desde hace algunos meses es noticia que el Gobierno Autónomo Municipal de La Paz quiere trasladar (reubicar) a vecinos de algunas zonas definidas como de alto riesgo de derrumbe a otros lugares más seguros. Ante este dramático hecho, se me viene a la memoria un estudio de los años 70 que señala que más del 60% del territorio que actualmente ocupa nuestra ciudad no es apta para la construcción de viviendas. Sin embargo, la realidad se sobrepuso al criterio técnico y prácticamente se ha construido en todos los espacios posibles, con el resultado de la acumulación de riesgo.

Si las cosas se mantienen como están, muy pronto tanto las personas como el gobierno municipal, tendrán que lamentar la pérdida de vidas, pérdidas materiales que derivarán también en la necesidad de una reubicación ya no de vecinos, sino de damnificados que pasarán meses o años en carpas en alguna plaza o espacio deportivo.

Antes situaciones tan dramáticas, lo primero que viene a la mente de quienes no viven el problema, es cómo esas personas construyeron conociendo que no era una zona estable, pero, si no es en ese lugar ¿dónde puede una persona construir su casa?.- 

Un análisis más calmado, nos lleva que no solamente obedece a una falta de criterio de los vecinos, sino también a la necesidad de contar con una vivienda en la ciudad con acceso a la mayor cantidad de servicios posibles. Sin embargo, un escenario tan complicado también presenta la oportunidad de tener un precedente para identificar caminos que resuelvan de manera integral la compleja situación que vive nuestra ciudad. El contar con un plan de ordenamiento territorial y urbano que muestre no solamente las zonas de riesgo sino que también identifique áreas de expansión urbana, la promoción de incentivos para el asentamiento en zonas seguras, limitar la aprobación del riesgo y establecer la autoridad basada en una aplicación justa de la normativa, son algunos de los elementos que deberán ser implementados de forma inmediata y consistente por mucho tiempo más.

Fotografia: La Prensa

Urbanismo: Movilidad y transporte

Perú y el origen de algunos modos de transporte en el país


Desde la década de los 60, en La Paz comenzaron a funcionar los llamados taxis de ruta fija, que posteriormente serian identificados como TRUFIS. Este modo de transporte fue originalmente popular en la ciudad de Lima, pues recorría la ruta del Cercado (centro) hasta el acomodado distrito de Miraflores.


En La Paz, la implementación de los trufis significó para los habitantes, una nueva alternativa para facilitar su movilidad, especialmente para la gente que comenzó a poblar los barrios de Obrajes y Calacoto. Los trufis vendrían a suplantar de algún modo el antiguo tranvía y por sobre todo reforzarían el servicio prestado por los buses.

Pero no solo del Perú se “importaron” los taxis de ruta fija, sino también las famosas combis, o bien llamados minibuses. Su aparición como medio de transporte en el Perú se da a inicios de los 80 y se acentuaría mucho más en los años venideros como una opción laboral frente a la inestabilidad política y económica de ese país.


En Bolivia, el minibús aparece a finales de los 80 y se convierte en un modo de transporte fundamental en la década de los 90. El contexto socio-económico se asemeja al del Perú una década atrás, los desempleados y los nuevos migrantes al área urbana verán con buenos ojos esta opción laboral. En unos cuantos años, La Paz ve transformar su oferta de transporte público de manera radical, los buses y taxis pasarían a ser un modo de transporte secundario, mientras que los minibuses comenzarían no solo a circular en la sede de gobierno sino también en Oruro y Cochabamba con igual fuerza.

Finalmente, en esta última década se vió incursionar en la ciudad de El Alto un modo de transporte que se utiliza en el conjunto de ciudades peruanas, se trata del Mototaxi, que resulta ser una adaptación de una cabina de pasajeros a una motocicleta convencional. Este vehículo muy singular por sus características es utilizado más que todo en las ciudades de superficie regular y que sin duda sería apto para los pueblos y ciudades del altiplano boliviano.